sábado, 1 de diciembre de 2007

el camino

Refunfuñen!!! dijo el pastor... y todos en calma lo observaron. Uno de ellos, descolocado, gritóle...
"Ohh, juguete de la tibia imperialidad, que con manos firmes e inescrupulosas mueve las miseras migajas de sus pobres hermanastros... tu enseñas!!. Ohh, te llamas a ti mismo maestro... cuando, quien te ha enseñado a ti? no podeis notar que solo eres una marioneta... que tu enseñanza no es mas que basura dentro de tu cabeza... y todo lo que llamas bello, es solo basura... lo que llamas perfecto... es basura... por lo tanto tu mismo eres basura. Y aún así te veneramos... aún cuando muchos lo sabemos... y vemos en ti el verdadero mal del hombre. Tu quieres predicar... y nosotros creeriamos a quien nos diera lo que queremos... Por eso, se dichoso... y que no te invada tu falsa felicidad... esa que por dentro no se siente... al final, solo eres un pirómano. Solo te interesa destruir, como fuiste destruido. Predica tu mundo... tu enseñanza... y observanos dejarnos morír... observa nuestras mentes desvanecer.. frente a lo que llamas civilización. Merecemos lo que nos hagas. Merecemos tu veneno. Y el horror de tu mentirosa propuesta. Dejanos olvidar. Olvidad, todos, ovejas... ganado... al menos el ganado no aprende cosas nuevas. Y orgulloso puede estar de su raza. Ellos no buscan... no necesitan encontrar. Nosotros solo sabemos buscar, gracias a ti... Buscar donde no hay nada."

El viento resopló y el pastor, apático y belicoso, dijo:

"¿Que puedes hacer tu contra mi? yo lo tengo todo y tu nada, pobre miserable. Todo lo que ves es mio... esta tierra, este cemento... es fruto de estas enseñanzas. Hasta tu eres fruto de ellas. A quien importa la verdad, ya? A quien importa la pasión y el honor? Os importara lo que yo diga que es importante. No quieres ser regocijado? y calmado? Vamos, todos quieren la calma... Nadie quiere realmente ser libre. Nuestros avales lo demuestran. Estas solo, misero, mendigo... y a eso te condeno... a mendigar cubierto de tierra... a revolcarte en el pasto. A la escoria de la libertad"

Y así, el mendigo caminó en el silencio de la noche... mientras junto a él, el pastor se regodeaba en el ruido y la multitud de una calle atestada de autos...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

“Los hombres se aplican mil veces más a hacerse ricos que a adquirir cultura, a pesar de ser cierto en absoluto que lo que un hombre es contribuye más a su felicidad que lo que tiene.”

Anónimo dijo...

Quién es el imbécil?

Evidentemente el Maestro quiere probar que es superior e invita a su audiencia a destruirlo. La respuesta del Descolocado apunta a que el maestro entienda que en su momento él también fue aprendiz y que sus autodenominadas verdades fueron absorbidas y aceptadas por su mente en conferencias similares encabezadas por otro autodenominado Maestro y claramente hace referencia a querer olvidar en aquel otro sentido. El Maestro, que no esperaba un discurso de esta altura, termina improvisando una pobre réplica.

Anónimo dijo...

El claroscuro de la última línea es verdaderamente notable. El mendigo en el silencio de la noche y el pastor disfrutando del ruido.
“Es difícil vivir con los hombres, porque el silencio es difícil.”
Gana el Descolocau por paliza